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Tiramisú
Tiramisú

Falso tiramisú

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(de tiramisú nada, monada)

Después de una larga pausa, vuelvo con un postre rápido, fresco, ideal para el verano. Me ha quedado una frase digna de cualquier campaña publicitaria, pero es que así es y así os lo voy a contar.

En estas semanas por Berlín ha pasado de todo: desde el Carnaval de las Culturas hasta una fiesta en casa para celebrar la futura maternidad de mi querida amiga Davorka. Estos dos acontecimientos inspiraron mi receta del falso tiramisú, todo eso fue debidamente aliñado con las altas temperaturas que tuvimos hace unos días (33 grados en Berlín es algo insólito).

Imaginaos quitar el mascarpone del tiramisú y sustuirlo por el sabor del queso tipo Quark o yogur griego, con este simple gesto os queda un postre maravilloso para las tardes de verano en las que nadie sabe si seguir agarrado a la botella de horchata o salir corriendo a la piscina municipal y además, es un tiramisú apto para embarazadas. No, yo tampoco sabía que las embarazadas no podían tomar mascarpone.

El queso tipo Quark tan típico en Alemania se ve cada vez más en España (y seguro que también en otras partes del globo), entre otras cosas gracias a los supermercados alemanes que se han ido abriendo por las esquinas más insospechadas. Realmente merece la pena descubrirlo; su textura da mucho juego: con un chorrito de leche y una cucharadita de mermelada tendréis un yogur irrepetible, echándole un par de cucharadas a la masa del bizcocho conseguiréis un aroma más intenso que con el típico yogur o leche. La variante que utilizo por aquí es la que no tiene casi grasa, ¡otro punto a su favor! Con un poquito de imaginación también podremos sustituir la nata por Quark, estando un poco pendientes según la textura que queramos conseguir.

Hace tiempo leí una entrevista a una cocinera que decía que el motivo por el que no existían muchas mujeres chef era porque la mujer se enfrenta a los fogones con la “calculadora de las calorías” en mente y así era imposible crear buenos platos. En fin, sobra decir que no estoy del todo de acuerdo; después de ver un par de programas en los que se seguía el día a día de un par de chefs archifamosísimos, como que me quedó claro que ese ritmo de trabajo es imposible soportarlo sin la testosterona por las nubes. Tanta competitividad no creo yo que pueda ser buena para cocinar cosas razonables. O digo yo, ¿cuántos de vosotros pagaríais no sé cuántos euros por comer espuma de cocido madrileño? ¿y de fabada asturiana? En fin, yo simplemente ofrezco un par de recetillas sanas de esas que hasta el mismísimo señor Redzepi se comería a escondidas; seguro que porque soy mujer y porque la guía Michelín todavía no ha llamado a mi puerta, tiempo al tiempo 😉

Empezamos con el falso tiramisú y acabaremos con una pequeña variación que, como no, también está para chuparse los dedos. Como veis, en todo este tiempo no he parado de experimentar :-)

Ingredientes para cuatro personas:

200 gr bizcochos para tiramisú

(los que siempre quedaban al final en la caja de surtido Cuétara)

500 gr queso tipo Quark

25 gr azúcar por cada 500 gr de Quark

(si se quiere más dulce admite doblar esta cantidad)

café soluble

una cucharada de azúcar

30 gr mantequilla

(o aceite de oliva, sí, sí)

25 ml leche

cacao en polvo

Preparación:

Os doy los ingredientes para cuatro personas, pero yo hice justo el doble de cantidad para el molde grande que tengo.

¡Manos a la obra!

Mezclamos con la batidora el Quark con la leche y el azúcar.

Según nos decidamos por echar mantequilla o aceite de oliva, añadimos los 30 gr de mantequilla derretida o tres cucharadas soperas de aceite. Con esto añadimos grasa a la receta, punto importante para añadirle sabor. Si vemos que queremos una versión más ligera de la receta podemos añadir menos grasa y potenciar el sabor con ralladura de limón o incluso un poco de canela, pero eso ya queda a vuestra elección.

Preparamos un vasito pequeño con café, más o menos como un cortado doble y le añadimos una cucharada de azúcar.

Colocamos la primera capa de bizcochos en el molde.

Y echamos por encima la mezcla de café dulce.

A continuación extendemos por encima una capa de la mezcla de Quark que hicimos al principio y cubrimos todos los bizcochos con una espátula.

Volvemos a poner otra capa de bizcochos por encima hasta cubrir toda la superficie.

Y repetimos el paso anterior con el Quark.

Intentaremos que la última capa de Quark nos quede lo más presentable posible; que se note el trabajo hecho a mano :-)

Con ayuda de un colador (yo no tenía ningún utensilio más refinado) espolvoreamos por encima el cacao en polvo mezclado con una cucharadita de granos de café soluble.

Dejamos reposar en el frigorífico hasta el día siguente y ¡ya está listo para la merienda, el postre o incluso el desayuno!

Es posible que la superficie se agriete por algún sitio al sacarlo del frigo; este detalle realmente no es importante, pero si queréis cuidar la presentación de vuestro postre lo que podéis hacer es no espolvorear el cacao y el café hasta el momento de servir y tapar las grietas al día siguiente con un poquito de la mezcla del Quark y dejar fuera del frigorífico hasta la hora de servir. Este último paso lo aplico a casi todo lo que tengo que sacar del frigorífico para que tenga una temperatura más agradable a la hora de comer con todo su sabor intacto.

La variación del falso tiramisú que os propongo y que realmente está deliciosa es la siguiente; solamente hay que hacer un pequeño cambio en los ingredientes:

Necesitaréis más bizcochos porque tiene una capa más, por lo que también lleva medio paquete más de Quark y también más azúcar, café y cacao en polvo.

Dividiremos la misma mezcla de Quark que hicimos en la receta original en tres partes:

Una la mezclamos con café soluble o hecho en cafetera, otra la mezclamos con cacao en polvo y la tercera parte se queda en su estado “original” solamente con el Quark, el azúcar, la leche y la mantequilla o aceite de oliva.

Repetimos todos los pasos de la receta, pero extenderemos la primera capa con la mezcla de Quark con café, la siguiente con la de cacao y la última solamente con la mezcla del Quark. ¡Simplemente delicioso!

Si os animáis a preparar este falso tiramisú, os sorprenderá la reacción de vuestros invitados; hasta ahora todo el mundo que la ha probado ha dicho que está mucho más rico que el original, es más ligero y la conciencia está más tranquila al no tomar un mascarpone con un 40% de grasa, por no hablar de la dosis extra de calcio que tendréis.

Para los que no toleréis la lactosa, hoy en día existen muchos productos lácteos sin lactosa y también ando detrás de la idea de hacer alguna variación del falso tiramisú con algún tipo de tofu suave. ¡A ver cuándo me animo!

Espero que esta receta no os dificulte mucho la “operación bikini”.
Yo me despido con una simple pregunta: la espuma de cocido, ¿tendrá las mismas calorías?

¡Buen comienzo de semana!

 

8 Comments

  1. ¡Oh, qué receta más apetitosa…! Me figuro el sabor tan rico que tendrá.., tan solo por su aspecto no me sorprende que haya quienes lo prefieran al tiramisú “de toda la vida”. En cualquier caso es una variante muy interesante que incorpora además un montón de calorías menos, que es un aspecto importante en estas fechas en que se avecinan días de bañador y playa -o piscina-. No se trata de sustituir al tiramisú tradicional -que es maravilloso y suculento- ni de hacer competiciones entre ambos, sino de ofrecer una opción novedosa y apetecible.

    • Efectivamente de eso se trata, de hacer algo diferente, sano y fácil. ¡Ya no hay excusas para hacer un gran postre a las visitas! 😉 ¡Un beso!

  2. Hola guapa,
    qué bueno! a ver cuándo nos vemos para cocinar, lo que sea, que siempre nos saldrá rico…
    y yo propondría otra variación de temporada al postre este tan rico: en vez del cacao por encima ponerle una capa de fresas medio ralladas – que me encanta darle color a la vida y a la comida… :-)
    besos, Margarita

    • ¡Perfecta variación! Unas laminitas de fresas por encima o incluso por dentro en cada capa, mmmh
      Algo afrutado le sienta genial a este postre, de hecho cuando hice la variación le puse por encima “perlitas” de mermelada de membrillo. Cada receta es un mundo y cambia cada vez que la haces, depende de cuándo, dónde y con quién la hagas…pronto juntas, ¿sí? ¡Besos!

  3. Debe estar para chuparse los dedos. Cuando hago un postre (con todos sus avíos) que debe estar en la nevera, yo me como el coco diciéndome que no tiene calorías, sino frigorías. jejeje.
    Haré esta receta ligerita para los días de calor.

    • Las frigorías no engordan, ¡di que no! 😉 Yo creo que hasta adelgazan, jejeje
      Ya me contarás si te animas a hacerlo y qué variación se te ha ocurrido. ¡Un beso!

  4. En casa echamos yema de huevo blanqueada con el azúcar al mix de queso y azúcar. Lo voy a probar con el Quark y hacemos una cata a a ciegas. No sabía que las embarazadas no podían tomar mascarpone: ¿es por la pasteurización?

    • Efectivamente; yo me enteré por esta amiga, quien por cierto tuvo ayer a su preciosa bebita.
      Ya te digo que con el Quark a mucha gente le gustó incluso más por lo fresquito que queda el sabor. La verdad es que hace tanto que no me tomo un tiramisú “verdadero” que no puedo comparar bien..a lo mejor me animo y le hago a esta chica uno con su mascarpone y su yema de huevo blanqueada y todo ahora que puede 😉
      ¡Un beso!

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